domingo, 28 de agosto de 2011

...UN AMIGO, UN PADRE, UN HERMANO.

Tacna, 25 de enero del 2011

"Irás adondequiera que te envíe, y proclamarás todo lo que yo te mande". Jer. 1,7

Cómo no agradecer a Dios todo el bien que ha hecho, como dejar de estar agradecido con Él. Cómo no dejar llevarnos por Él con su alegría expresada en una sencilla sonrisa y la alegría desde lo más profundo del alma. ¿Cómo no estar agradecido con Dios…? Cómo se hace imposible decir que seguimos esperando de su expresión de amor.

Dime Señor. ¿Cómo darte las gracias? Cómo es que tú estás tan sencillamente en mi día, en mi aire, en mi corazón, en mi vida, en mí ser. Y es que sabes acariciar con tu dulce cariño de padre, de amigo, de consejero, de guía, de aquel amigo incondicional, que setenta veces siete me has levantado y he sentido besar mi frente y mis mejillas y con tus manos limpiar mi rostro. ¿Por qué no te has cansado de hacerlo? …Perdón, es que aún sigo siendo pequeño hasta en mis pensamientos. Miro al cielo azul infinito y ahora intento comprender una vez más tu amor.

Dime Dios, ¿Quién soy yo para sentirme tu preferido, que soy de ti? Cuantas preguntas mi Dios para ti, cuantas interrogantes creadas en mi mente y tu sólo haces las cosas tan simples, tan sencillas, detalles tan hermosos, que llenan de alegría, que llenan de bondad, que llenan todo de tu amor. Señor es que Tú has ido tan junto conmigo, tan cerca de mi, que me es imposible decir ¿dónde estuviste Señor cuando más te necesitaba, donde estuviste Padre?, dime Padre ¿Porqué conmigo, te has portado tan bien, tan bendito, tan bondadoso, tan amoroso, tan amigo? Has sido Tú mismo Señor.

Señor has hecho que las cosas más simples se convirtieran en mi como un día especial, has hecho Señor que las cosas grandiosas sean parte de mi vida, que los momentos más triste sean los más consolados, que los momentos más débiles de los que más he aprendido, que los momentos más gratos los reconozca que son tuyos.

Hoy es tu día Señor, como todos los días que me das y es diferente y sigue siendo tuyo. Y es que tan sólo imaginar estar un día sin ti, me quedaría… Hoy Señor como ayer, como mañana, como siempre, estás tú, tan frágil, tan humano, tan Cristo, estas como siempre, a mi lado, con seres que imagino te has vestido, te has configurado, te has hecho tu mismo, mis padres, mi familia, mi gran amigo del alma Arturo.

Gracias Arturo por dejar de ser muchas veces tú, para ver a través de ti a ese Dios infinito, omnipresente, de amor incondicional, por ser ese mi gran amigo del alma, mi padre, mi guía, mi consejero, ese amigo incondicional y compañero de toda la vida. Gracias tan sólo gracias y que el día siga siendo especial, que lo grandioso parte de nuestras vidas, que los momentos más tristes los más consolados, los momentos más débiles los mejores aprendidos y los momentos más gratos sean todos, todos sean de Dios quien sabe muy bien como hace las cosas.

Gracias Dios mío, gracias por siempre hacerte frágil por nosotros. Gracias por hoy estar aquí.


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